Cruz Roja Huesca cuenta con un servicio de localización para personas con deterioro cognitivo

El 21 de septiembre, coincidiendo con la conmemoración del Día Mundial del Alzheimer, Cruz Roja recuerda que trabaja con personas que padecen esta enfermedad desde varias perspectivas: por un lado, tratando de evitar el deterioro de la persona y fomentando el mayor tiempo posible su autonomía. Además, la organización centra parte de su intervención en el apoyo a personas cuidadoras no profesionales a través de un Servicio Multicanal de Información y Atención al cuidador no profesional y cuenta también con una importante herramienta tecnológica como es el LoPe, un sistema de localización de personas con alzhéimer u otros trastornos cognitivos.

El LoPe utiliza un terminal móvil, muy similar a un teléfono móvil, que permite conocer en todo momento la ubicación y los movimientos de las personas que lo llevan consigo pudiendo localizarlos de manera inmediata en caso de que se pierdan o se desorienten. Actualmente, en Huesca, se están beneficiando de este servicio 8 personas y desde que se puso en marcha en el año 2008 se han atendido a 38 usuarios.

La aplicación funciona como un teléfono vía satélite y está pensado para enfermos en la primera fase, cuando todavía tienen cierta autonomía y salen solos a la calle. El terminal envía cada pocos minutos una señal a la central de Cruz Roja lo que permite conocer las 24 horas del día y durante los 365 días del año el lugar en que se encuentra el usuario. De este modo el LoPe se convierte en una herramienta que alivia la angustia del paciente al verse desorientado y da tranquilidad a la familia, puede incluso salvar vidas al permitir encontrar inmediatamente al desaparecido.

Esta aplicación permite marcar una zona geográfica segura por la que puede deambular el usuario y emite una alarma en el momento en que sale de sus límites. Esta zona de seguridad se puede ir modificando en función de las necesidades del usuario. También está la opción de saber si el usuario ha subido a un vehículo ya que detecta y manda una alerta si es a más de 45 Km/h.

El LoPe mejora, por tanto, la autonomía personal del enfermo aumentando su calidad de vida y hace posible la permanencia en su domicilio, además proporcionar seguridad y tranquilidad a la familia y cuidadores. Así lo ve Trini Bosch, hija de uno de los usuarios que tiene Cruz Roja en Huesca. “Es un servicio espectacular, de 10 que ha cambiado a mejor nuestra vida dándonos tranquilidad. La pena es que aún haya gente que lo desconozca”.

Esta familia es usuaria del servicio de localización de personas desde hace 6 años y solo le ve ventajas. “Mi padre -explica- tiene una demencia. Salir a pasear es lo que más le gustaba, pero se perdía y vivíamos en una angustia porque además se negaba a que lo acompañáramos, quería ser autónomo. En la Asociación de Alzheimer nos hablaron de este servicio y fuimos a Cruz Roja. Desde que lo lleva estamos encantados porque ahora sale a caminar todos los días con el pequeño dispositivo, como un móvil, en el cinturón y sabemos que está siempre localizado, lo que es un alivio. Si vemos que tarda en volver llamamos y en Cruz Roja nos dicen dónde se encuentra y según donde esté ya sabemos que viene de regreso por el camino correcto o vemos que va por otro trayecto y lo vamos a buscar”.

Trini Bosch destaca el hecho de que el servicio se ha ido adaptando a las necesidades que ha ido planteando su padre a lo largo de estos seis años “porque antes se le podía ocurrir subirse a un autobús y si lo hacía, de inmediato nos alertaban”. También para esta familia es muy importante que el LoPe este operativo de manera ininterrumpida todos los días del año, “incluso cuando nos vamos de vacaciones”. Explica esta usuaria que suelen veranear en una localidad catalana y con solo advertir en Cruz Roja el lugar de destino controlan igualmente desde Huesca los movimientos de mi padre”.

Bosch habla con entusiasmo del localizador de personas, “el servicio es inmejorable. Además, si por cualquier circunstancia el aparato se estropea, como le ocurrió a mi padre que accidentalmente lo mojó, enseguida tienes otro terminal. De verdad que todo son facilidades en Cruz Roja y ventajas”.

Para esta familia disponer del LoPe ha supuesto una mejora en sus vidas por la tranquilidad y seguridad que les reporta saber que siempre saben dónde se encuentra el enfermo y porque a este le ha permitido tener una autonomía personal que le “ha dado vida y estímulo, por no hablar ya de los beneficios que supone para la salud de mi padre el hecho de poder salir a caminar todos los días y cada vez que le apetece”.