Cruz Roja conmemora el Día Mundial de la Diabetes

El lunes se harán pruebas de detección precoz en una carpa instalada en la plaza de Concepción Arenal, junto a la Asociación Diabetes de Zaragoza.

“Conocer el riesgo es conocer la respuesta”. Bajo este lema, se celebra este 14 de noviembre el Día Mundial de la Diabetes, la efeméride más importante para los 6.000.000 de personas que tienen diabetes en España, lo que supone cerca del 14% de la población.

Con motivo del Día Mundial de la Diabetes, el plan de salud de Cruz Roja Huesca colabora con la Asociación de Diabetes de Zaragoza con varias actividades que tendrá lugar en la capital altoaragonesa a principios de la semana próxima. Concretamente el próximo lunes 13 de noviembre en horario: de 10.00h a 14.00h y de 16.00h a 18.30h en la Plaza Concepción Arenal se van a instalar una carpa y una mesa informativa de detección precoz de la enfermedad. Allí se realizarán mediciones de glucosa, medición de perímetro abdominal y realización de test de Frindisk. La colaboración entre dichas entidades proseguirá el martes 14 de noviembre, fecha que conmemora el Día Mundial de la Diabetes, con la iluminación de la sede de la Comarca de la Hoya de Huesca – Plana de Uesca, sita en C/ Coso Alto, entre las 19.00 y las 22.00 horas.

La diabetes es una enfermedad crónica que se origina porque el páncreas no sintetiza la cantidad de insulina que el cuerpo humano necesita, la elabora de una calidad inferior o no es capaz de utilizarla con eficacia. La insulina es una hormona producida por el páncreas. Su principal función es el mantenimiento de los valores adecuados de glucosa en sangre.

Permite que la glucosa entre en el organismo y sea transportada al interior de las células, en donde se transforma en energía para que funcionen los músculos y los tejidos. Además, ayuda a que las células almacenen la glucosa hasta que su utilización sea necesaria.

La glucosa elevada puede ser perjudicial «para todo el organismo, pero principalmente para el corazón, el riñón y las arterias, por lo que las personas que tienen diabetes y no lo saben o no la tratan tienen más riesgo de problemas renales, infartos, pérdida de visión y amputaciones de miembros inferiores».

Diabetes tipo 1

Aparece generalmente en niños, aunque también puede iniciarse en adolescentes y adultos. Suele presentarse de forma brusca y muchas veces independientemente de que existan antecedentes familiares.

Se produce una destrucción de las células que producen la insulina en el páncreas (las células beta) por auto anticuerpos. «Es decir, el organismo ataca a sus propias células como si fueran extrañas (como ocurre en la enfermedad celíaca, y en otras enfermedades autoinmunes)».

El mecanismo inicial que induce la aparición de estos anticuerpos no está totalmente identificado y es muy complejo. Se investiga si el origen está en «una predisposición genética que, debido a diferentes factores ambientales, produce esa respuesta autoinmune que destruye esas células».

Diabetes tipo 2

Surge en la edad adulta, su incidencia aumenta en personas de edad avanzada y es unas diez veces más frecuente que el tipo 1. En ella se produce una disminución de la acción de la insulina, de forma que, aunque haya mucha, no puede actuar. «un componente mixto: por un lado, hay menor insulina en el páncreas y, por otro, esta insulina funciona peor en los tejidos (la denominada resistencia a la insulina)».

«Su principal causa es la obesidad porque el tejido graso produce determinadas sustancias que disminuyen la sensibilidad de los receptores de la insulina». Puesto que la obesidad ha crecido de forma muy significativa en España, también lo ha hecho este tipo de diabetes.

Síntomas

Entre los posibles síntomas de una elevación de la glucosa se encuentran los siguientes:

Mucha sed (polidipsia).

Sensación de mucha hambre (polifagia)

Necesidad de orinar continuamente, incluso de noche (poliuria).

Pérdida de peso, a pesar de comer mucho.

Cansancio.

Visión borrosa.

Hormigueo o entumecimiento de manos y pies.

Infecciones fúngicas en la piel recurrentes.

Prevención

En la actualidad no es posible prevenir la diabetes tipo 1, a pesar de los múltiples intentos que se han hecho.

La diabetes tipo 2, que es la más frecuente, sí se puede prevenir. Puesto que la causa más importante es la obesidad, «todas las acciones que tengan que ver con la prevención de la obesidad -evitar el sedentarismo, la comida basura, las bebidas azucaradas…- van a tener un resultado positivo», «un estilo de vida saludable reduce en un 80 por ciento las posibilidades de tener diabetes tipo 2».

Las personas con diabetes también deben estar atentas a la aparición de hipoglucemia (bajo nivel de glucosa en sangre). Actualmente se considera que una persona tiene una hipoglucemia cuando su nivel de azúcar en sangre es menor de 70 mg/dl. Es la complicación aguda de la diabetes más frecuente y puede aparecer en multitud de circunstancias.

El diagnóstico de la diabetes se realiza midiendo los niveles de glucosa en la sangre. Se trata de pruebas que puede realizar el médico de atención primaria. Ávila explica que solo existen 4 formas de diagnosticar la diabetes:

Glucemia basal (en ayunas) mayor de 126 mg/dl

Hemoglobina glucosilada mayor de 6,5 por ciento

Curva de glucemia con 75 g de glucosa mayor de 200 mg/ dl

Glucemia al azar (en cualquier momento del día) mayor de 200 mg/dl con síntomas típicos.

Tratamientos

El tratamiento de la diabetes se basa en tres pilares: dieta, ejercicio físico y medicación. Tiene como objetivo mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de la normalidad para minimizar el riesgo de complicaciones asociadas a la enfermedad.

La insulina es el único tratamiento para la diabetes tipo 1. hoy en día solo puede administrarse inyectada, ya sea con plumas de insulina o con sistemas de infusión continua (bombas de insulina).

La diabetes tipo 2 tiene un abanico terapéutico más amplio. En este caso, a diferencia de los pacientes con diabetes tipo 1, no siempre va a ser precisa la administración insulina. Adoptando un estilo de vida saludable y perdiendo peso, los niveles de glucosa pueden normalizarse. El uso de uno o más fármacos que ayuden a que la insulina funcione es la mejor opción de tratamiento».

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