Formación para la inclusión y la participación social

Este tipo de formación trata de favorecer la inclusión social, la participación social y de mejorar la empeabilidad de las personas, contribuyendo a adecuar sus competencias personales y profesionales a las necesidades del mercado de trabajo. Incluye diversas acciones formativas, que van desde acciones vinculadas a la educación no formal, dirigidas a la infancia y juventud en riesgo o dificultad social, hasta la formación para el empleo. Las acciones formativas de educación no formal se relacionan con la promoción de hábitos saludables y la reducción de riesgos, la mejora de las competencias personales y sociales, así como a la promoción del asociacionismo y la participación.

Por ello, el diseño de la formación debe tener en cuenta al perfil de empleabilidad de las personas con las que se quiera priorizar la intervención en cada ámbito territorial y las características y necesidades del mercado de trabajo local. Aunque el plan de formación puede marcar pautas generales para la formación para el empleo, realmente donde estas pautas se concretan y desarrollan es en el Plan de Empleo, que incorpora otras estrategias, además de la formación, para mejorar la empleabilidad de las personas más vulnerables y lograr así su inserción laboral, como son la orientación, intermediación, el seguimiento, etc…

Formación para el empleo para colectivos vulnerables

  • Formación prelaboral
  • Capacitación Profesional no reglada.
  • Formación-empleo: talleres de empleo, prácticas en empresas.
  • Inserción Sociolaboral
  • Autoempleo