Iglesias se mostró "muy satisfecho" tras comprobar el "magnífico trabajo" de apoyo que realizan los trabajadores de Cruz Roja para las personas con más dificultades, y recordó cómo esta entidad "siempre ha estado en este campo". Un reconocimiento que agradeció el presidente provincial, Francisco Barreña, quien mostró el orgullo de este equipo por "ser una parte más de esa posible ayuda que se hace a la tercera edad".
Durante su recorrido e intercambio de opiniones con los trabajadores que atienden y realizan las llamadas, el presidente regional comprobó el seguimiento "muy preciso" y "permanente" que se está haciendo de todas y cada una de las personas que tienen un problema por enfermedad, edad, falta de movilidad o soledad. Una atención "muy útil" en un territorio tan extenso como es la provincia de Huesca que cuenta con pueblos muy dispersos. "Sentirse vinculados a esta organización -señaló Iglesias-, para ellos es una gran seguridad".
El Gobierno de Aragón firmó hace pocos meses un convenio por el que el Instituto Aragonés de Fomento (IAF) aportaba 80.000 euros, repartidos entre 2009 y 2010, para poner en marcha nuevas actuaciones. De esta forma se potencian las capacidades de las personas más vulnerables en su vida cotidiana, favoreciendo su autonomía personal y al mismo tiempo mantener al usuario en su hogar durante el mayor tiempo posible evitando internamientos innecesarios y asegurándole una atención permanente que le procure mayor calidad de vida física, psicológica y social en su propio entorno.
Desde este centro se desarrollan actividades de seguimiento diario y prevención en personas mayores, quienes simplemente presionan un botón instalado en sus casas y se comunican con el centro, donde se interesan, por ejemplo, en si toman la medicación que tienen prescrita, qué han comido o el ejercicio realizado. Además, desde el centro atienden situaciones de emergencia o seguimiento de elementos de seguridad, como detectores de humo, gas e inundación, control pasivo de inactividad, sensores de cama y seguimiento de actividades crónicas. Gracias a las nuevas aplicaciones, el servicio permite la realización de videoconferencias con familiares o médicos de cabecera y, en el caso de los enfermos de Alzheimer, el sistema avisa al paciente si sale de una zona, llamando directamente al usuario o enviando una dotación de Cruz Roja en el caso de que se encuentre desorientado o precise ayuda para regresar a su domicilio.
Estas instalaciones, junto con las de La Gomera, son las primeras ubicadas en España con estas características. Basa su trabajo en el estudio de nuevas aplicaciones preventivas para personas mayores vía SMS, MMS, correo electrónico o televisión, para poder tener la información y control necesarios. También destaca por la atención de usuarios con Alzheimer del Sistema Inteligente de Monitorización de Alertas Personales (SIMAP). En definitiva, investigación aplicada para mejorar la calidad de vida de las personas.
Fuente: Diario del Altoaragón. J. ARNAL.