En la XX Conferencia Internacional de la Cruz Roja, celebrada en Viena en octubre de 1965, se adoptan los principios fundamentales de la Organización, actualmente en vigor. Los Principios Fundamentales son el código de conducta e ideario del movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, constituyen las señas de identidad de la Institución en todos los ámbitos y niveles de actuación:
HUMANIDADEl Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, al que ha dado nacimiento la preocupación de prestar auxilio, sin discriminación, a todos los heridos en los campos de batalla, se esfuerza, bajo su aspecto internacional y nacional, en prevenir y aliviar el sufrimiento de los hombres en todas las circunstancias. tiende a proteger la vida y la salud, así como a hacer respetar a la persona humana. favorece la comprensión mutua, la amistad. La cooperación y una paz duradera entre todos los pueblos.
IMPARCIALIDADNo hace ninguna distinción de nacionalidad, raza, religión, condición social ni credo político. Se dedica únicamente a socorrer a los individuos en proporción con los sufrimientos, remediando sus necesidades y dando prioridad a las más urgentes.
NEUTRALIDADCon el fin de conservar la confianza de todos, el Movimiento se abstiene de tomar parte en las hostilidades y, en todo tiempo, en las controversias de orden político, racial, religioso e ideológico.
INDEPENDENCIAEl movimiento es independiente. Auxiliares de los poderes públicos en sus actividades humanitarias y sometidas a las leyes que rigen los países respectivos, las Sociedades Nacionales deben, sin embargo, conservar una autonomía que les permita actuar siempre de acuerdo con los principios del Movimiento.
CARÁCTER VOLUNTARIOEs un movimiento de socorro voluntario y de carácter desinteresado.
UNIDADEn cada país sólo puede existir una Sociedad de la Cruz Roja o de la Media Luna Roja, que debe ser accesible a todos y extender su acción humanitaria a la totalidad del territorio.
UNIVERSALIDADEl Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, en cuyo seno todas las sociedades tienen los mismos derechos y el deber de ayudarse mutuamente, es universal.